Tecnología propia
La máquina vigila. Las personas deciden.
Software nuestro, hecho en casa, funcionando por debajo de todos nuestros clientes.
La mayoría de las asesorías funcionan con memoria y hojas de cálculo. Alguien se acuerda de que tu certificado caduca en marzo. Alguien nota, con suerte, que una cifra se ha movido. Funciona hasta que esa persona está de vacaciones, ocupada o ya no está.
Qué hace mientras tú no miras
El motor de obligaciones
Cada empresa tiene un perfil: actividad, tamaño, plantilla, registros fiscales, convenio. El sistema convierte ese perfil en las obligaciones que te corresponden, con sus fechas. Si el perfil cambia, el calendario cambia solo.
Avisos de desviación
Una cifra que se mueve como no debería se marca a la mañana siguiente, no en la revisión del trimestre.
Avisos normativos
Filtrados por tu convenio, tu sector y tu plantilla real. Si no te afecta, no te llega.
Dónde está el límite
Lo que hace la máquina
Recordar, vigilar, calcular, redactar y avisar. No se cansa, no se va de vacaciones y no tiene semanas malas.
Lo que solo hace una persona
Juzgar, aconsejar, defenderte y decirte cuando la respuesta correcta no es la que querías oír. Y revisar y firmar todo antes de que te llegue.
No queremos sustituir al asesor por un programa. Queremos que el tiempo del asesor se vaya a lo que de verdad merece la pena pagar.
Tu zona de cliente
Tu calendario de obligaciones con el estado de cada una. Tus costes de personal al día. Tus documentos, presentaciones y nóminas. Tu resumen trimestral, o tu informe mensual si tienes Control. Tu cuadro del mes: presentaciones en plazo, tiempo de respuesta, lo que falta por tu parte. Y tus empleados se descargan sus nóminas y certificados sin pedírtelos.
Con franqueza sobre los portales: casi nadie entra en ellos a diario, y preferimos decirlo. El nuestro está pensado para cuando necesitas algo concreto. Lo importante te llega igualmente como un correo de una persona.