Fiscal y obligaciones — cumplimiento invisible

Tus obligaciones y tus notificaciones son nuestras.

Dentro de tu cuota mensual, nunca desglosadas, y ocurriendo sin que te des cuenta.

Una filial española genera un flujo constante de declaraciones, plazos y cartas oficiales, casi todas en un castellano administrativo que en tu central nadie lee, y varias con consecuencias que empiezan antes de que nadie las haya abierto. Nada de eso necesita tu atención. Todo necesita la de alguien.

El calendario completo de una filial española.

Cada línea de abajo es una declaración que alguien tiene que recordar, preparar y presentar en plazo. Ese alguien somos nosotros. Este es el conjunto estándar: el tuyo puede ser más corto o más largo, y lo mapeamos exactamente en tu primer mes.

Cada mes o trimestre
  • Modelo 303 — declaración de IVA
  • Modelo 349 — declaración recapitulativa de entregas y adquisiciones intracomunitarias
  • Modelo 111 — retenciones de rendimientos del trabajo y de actividades profesionales
  • Modelo 115 — retenciones por alquiler de inmuebles, si tienes un local arrendado
  • Modelo 202 — pagos fraccionados a cuenta del Impuesto sobre Sociedades
  • Modelo 216 — retenciones sobre pagos a no residentes
  • Intrastat, en cuanto tus movimientos de mercancías superan el umbral
  • SII, suministro de IVA casi en tiempo real, en cuanto la facturación supera 6.010.121,04 €
Cada año
  • Modelo 200 — declaración del Impuesto sobre Sociedades
  • Modelo 390 — resumen anual de IVA
  • Modelos 190 y 180 — resúmenes anuales de retenciones
  • Modelo 296 — resumen anual de retenciones a no residentes
  • Modelo 232 — operaciones vinculadas, que casi toda filial de matriz extranjera tiene; la declaración y su documentación básica entran en la cuota
  • Modelo 347 — declaración anual de operaciones con terceros
  • Cuentas anuales, formuladas, aprobadas y depositadas en el Registro Mercantil
  • Libros contables, legalizados en el Registro
Cuando pasa algo
  • Cambios en tu perfil fiscal, altas y bajas censales
  • Alta en el ROI/VIES, y la visita de comprobación que puede provocar
  • Impuesto de no residentes sobre pagos que salen de España
  • Cada notificación de Hacienda, leída y explicada: qué es, qué pide y para cuándo. Dentro de la cuota
  • Requerimientos rutinarios de información, contestados con datos que ya tenemos. Dentro de la cuota
  • Requerimientos de fondo, inspecciones y recursos, presupuestados antes de empezar

Visible en tu portal como un calendario con fechas y estado, para que “está hecho” sea algo que tú y tu matriz podéis ver, y no algo que os cuentan.

La pieza que lo cambia todo

Custodia administrativa.

Para una empresa cuyos decisores están en otro país, esto es lo más valioso de todo, y lo que la mayoría de las filiales extranjeras descubren que les faltaba en el peor momento posible.

  1. Apoderamiento ante la Agencia Tributaria

    Estamos formalmente apoderados para recibir tus notificaciones, así que nos llegan a nosotros y no a un buzón que nadie en España mira. Las notificaciones de Hacienda son electrónicas y llegan en castellano, un idioma que en tu central nadie lee.

  2. Certificado digital, custodiado y reexpedido

    Sin él no se puede presentar, firmar ni acceder a nada. Caduca cada dos años y no se renueva: hay que expedir uno nuevo. El tuyo lo custodiamos nosotros, controlamos la caducidad y lo reexpedimos antes de que venza, no después de que una presentación haya fallado.

  3. Buzón revisado todos los días

    El buzón oficial de cada cliente, cada día laborable. No cada semana, no cuando vence algo. La razón de mirar a diario es que el plazo de respuesta de algunos requerimientos es tan corto que una semana de retraso ya se ha comido la mayor parte.

Todo esto es la razón de que nada te llegue como una urgencia.

La garantía de cero sanciones

Si algo se presenta fuera de plazo por culpa nuestra, el recargo y la sanción los pagamos nosotros.

Presentar tarde en España conlleva recargos que crecen con el retraso, y sanciones formales encima cuando una declaración era obligatoria y no se presentó. Si el retraso es nuestro, el coste también. No es generosidad: es la única forma honesta de vender un servicio cuya promesa entera es que los plazos se cumplen.

Solo garantizamos lo que controlamos. Nunca el banco, ni la Agencia Tributaria, ni el Registro.

Con o sin contabilidad.

Un fabricante con ciclo de producción completo lleva la contabilidad en casa, porque los números y la operación son la misma cosa. Un grupo que trabaja con SAP, Dynamics o Sage X3 quiere a su filial española dentro del sistema del grupo, no al lado. Las dos cosas son razonables, y ninguno debería verse obligado a comprar un servicio que no necesita para conseguir los que sí.

Configuración 01

Full Subsidiary

Llevamos tus libros según el Plan General Contable y los convertimos al formato de tu grupo.

Configuración 02

Tax & Employment

Tu equipo o el sistema del grupo lleva la contabilidad y nosotros nos ocupamos de todo lo demás: el calendario, las notificaciones, las personas y el paquete para la central, con alertas de desviación a partir de un acceso de lectura a tus cuentas. Las cuentas anuales están incluidas, siempre que tu equipo cierre el libro español antes de final de marzo.

Una condición en la segunda: pedimos acceso de solo lectura a tus números. No para duplicar el trabajo, sino porque sin datos no hay vigilancia, y sin vigilancia no hay anticipación. Todo lo que esta firma promete depende de ver los números mientras se mueven.

Ver las dos configuraciones →

Conciliación bancaria diaria. No a final de mes.

La forma habitual de hacerlo es pedir los extractos cuando el mes ya ha cerrado, casar lo que se puede casar, perseguir el resto con una lista larga de documentos que faltan y aparcar lo que queda en una cuenta puente. Para entonces el cliente ya no se acuerda del pago, y las cuentas han dejado de describir el negocio.

Con acceso de lectura a tus cuentas conciliamos a diario, lo que convierte una lista de fin de mes en una pregunta del día siguiente. Es una diferencia pequeña en el proceso y una diferencia total en lo que valen tus cuentas.

“Ayer vimos un pago de 4.200 €. ¿Nos pasas la factura?”
El informe mensual

Al cierre de cada mes, un informe, escrito para leerse y no para interpretarse:

  • Cómo han ido ingresos y gastos frente a los meses anteriores
  • Cualquier gasto extraordinario que hayamos detectado
  • El pendiente de cobro, con aviso si la morosidad sube
  • Deuda y amortizaciones
  • Y cualquier cosa que hayamos visto y sobre la que creemos que tienes que decidir

Lo genera nuestro sistema con tus datos y lo lee y firma la persona que conoce tu negocio antes de que te llegue. Tú lo recibes en castellano; tu matriz, en inglés.

Lo que necesita tu central, en el formato que ya usa.

  1. Reporting

    Las cuentas oficiales españolas siguen el Plan General Contable, que difiere de US GAAP y de IFRS en cosas que importan al consolidar. Llevamos los libros oficiales correctamente y damos a tu matriz las cifras en su propio formato y en su propio calendario de reporting. Si tu grupo trabaja con SAP, Dynamics o Sage, trabajamos dentro de vuestro sistema en lugar de mandar una hoja de cálculo para que alguien la vuelva a teclear. ¿No estás seguro de que tu reporting actual haga esto? Aquí tienes qué evidencia debería llegar a la central (en inglés).

  2. Operaciones vinculadas

    Casi toda filial de matriz extranjera factura a su matriz o recibe facturas de ella: management fees, préstamos intragrupo, producto con margen, servicios compartidos. Hay que documentarlas y declararlas (Modelo 232), y tienen que ser defendibles. La declaración y su documentación básica entran en la cuota, y se mantienen al día cuando el acuerdo cambia. Un estudio completo de precios de transferencia con comparables se deriva a una firma especializada, con tu expediente explicado.

  3. Repatriar beneficio

    Los dividendos, intereses y cánones que salen de España llevan retención, y cuánta depende de la estructura, del convenio y de si aplica el régimen matriz-filial de la UE. Merece la pena decidirlo antes de que el dinero se mueva, y no reclamarlo después, y es una de las primeras conversaciones que tenemos con una filial nueva.

Trabajamos dentro del sistema que tu grupo ya usa.

Si tu matriz trabaja con SAP, Microsoft Dynamics 365 o Sage X3, trabajamos ahí y reportamos en vuestro calendario de cierre. Visibilidad en tiempo real para tu central, no hojas de cálculo yendo y viniendo por correo para que alguien las vuelva a teclear.

Lo que viene

VeriFactu, y lo que significa para una matriz extranjera.

España pasa a un software de facturación certificado. Los sistemas de facturación tendrán que generar registros que no se puedan alterar sin dejar rastro, y la obligación llega a los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades el 1 de enero de 2027 y a todos los demás el 1 de julio de 2027.

Para un grupo extranjero la pregunta práctica no es la fecha sino el sistema: si la herramienta desde la que factura tu matriz puede generar registros españoles conformes, y qué pasa si no puede. Lo evaluamos para cada cliente con mucha antelación, porque la respuesta a veces implica cambiar cómo factura el grupo en España, y esa no es una decisión para tomar en el último trimestre antes de que muerda.

La guía completa de VeriFactu (en inglés) →

Qué entra en tu cuota, y qué no.

La mayoría de las asesorías españolas facturan el cumplimiento por pieza: una tarifa por declaración, una por las cuentas anuales, una cada vez que pasa algo fuera de lo normal. El resultado es una factura que no puedes prever y un asesor con un incentivo silencioso a encontrar más piezas.

Nosotros lo hacemos al revés. Antes de que firmes nada mapeamos todas las obligaciones que tu empresa tiene de verdad: qué presentas, con qué frecuencia y qué necesita tu matriz de vuelta. Contra ese mapa se fija tu cuota mensual, y te quedas una copia.

Todo lo que está en ese mapa entra en la cuota. Caigan las declaraciones que caigan en un trimestre, la factura es la misma, y hacernos una pregunta nunca es un hecho facturable.

Tu cuota cambia cuando cambian tus obligaciones. No porque un trimestre haya venido cargado. Si pasas a IVA mensual, te das de alta en un impuesto nuevo, añades una entidad o cambias a un perfil de declaración que no tenías, te decimos qué efecto tiene en la cuota y desde cuándo: antes de que ocurra, y por escrito.

Y el trabajo que no es cumplimiento —una reestructuración, una inspección, un cambio de socios— se presupuesta por escrito antes de que nadie empiece.

Qué lleva presupuesto aparte, y por qué.

  • Inspecciones, escritos formales y recursos
  • Reestructuraciones: capital, socios, una entidad nueva
  • Regularizar lo que estaba pendiente cuando llegaste
  • La fiscalidad personal de fundadores y administradores

Se presupuestan por escrito, con un alcance, antes de que empiece nada. Están fuera porque son proyectos de verdad, no porque hayamos encontrado la forma de cobrar algo que debería haber estado incluido.

Y lo que no hacemos en absoluto

Aduanas, pleitos fuera de la jurisdicción social y de la contencioso-administrativa, y estudios completos de precios de transferencia con comparables van a firmas con las que trabajamos habitualmente, y que nos devuelven al cliente. Recibes una presentación con tu expediente explicado, no una redirección.

Pregúntanos qué se te está escapando ahora.

Si tu grupo ya tiene una filial española, la forma más rápida de juzgarnos es dejarnos mirarla. Revisamos la situación de cumplimiento, puntuamos lo que encontramos por riesgo y por euros, y entregamos un informe: tú lo tratas con nosotros en castellano, y tu matriz lo recibe en inglés, listo para llevarlo al consejo tal cual. Si te vienes con nosotros, su coste se descuenta de tu cuota mensual al 25 % de cada factura hasta agotarlo.